¿Qué son las posiciones básicas en ballet?
En el ballet clásico, existen cinco posiciones fundamentales que sirven como base para prácticamente todos los movimientos y pasos de esta técnica de danza. Estas posiciones describen cómo colocar los pies y, a menudo, también los brazos, para mantener una alineación, equilibrio y preparación adecuados antes de ejecutar una figura o transición.
Aprenderlas es esencial tanto para estudiantes que están empezando como para quienes ya llevan tiempo en clases, porque cada paso que se aprende parte de una de estas posiciones.

Las cinco posiciones básicas del ballet
Aquí tenéis una explicación clara y práctica de cada una:

- Primera posición
Los talones están juntos y las puntas de los pies miran hacia afuera, formando una línea. Esta posición ayuda a trabajar el giro natural de las caderas.

- Segunda posición
Similar a la primera, pero con los pies separados al ancho de aproximadamente un pie o de los hombros. Los dedos siguen apuntando hacia afuera.

- Tercera posición
Un pie se coloca delante del otro, con el talón del pie delantero cerca del arco del otro pie, y las piernas siguen rotadas hacia afuera.

- Cuarta posición
Es parecida a la tercera, pero los pies están separados por una distancia equivalente al largo de un pie (o más), con el pie delantero frente al otro.

- Quinta posición
Ambos pies están colocados uno delante del otro tocándose, de modo que el talón de un pie está cerca de los dedos del otro. Esta es una de las posiciones más cerradas y requiere control del equilibrio.
¿Por qué son importantes estas posiciones?
Las posiciones básicas no son simplemente formas bonitas: son la estructura sobre la que se construye toda la técnica del ballet. Sirven para desarrollar la fuerza, la estabilidad, el sentido de alineación y la coordinación, y se utilizan tanto al principio como al final de muchos ejercicios.
Con una buena comprensión de estas cinco posiciones, cualquier alumno puede afrontar con más seguridad pasos más complejos, saltos y giros.